El gobierno de India planteó a México la posibilidad de firmar un acuerdo comercial preferencial como una vía alternativa para reducir el impacto derivado del reciente incremento de aranceles aprobado por el Congreso mexicano. La propuesta surge en un contexto de ajustes en la política comercial de México hacia países con los que no mantiene tratados vigentes, lo que ha generado preocupación entre exportadores indios ante un posible encarecimiento de sus productos en el mercado mexicano.
De acuerdo con información difundida por agencias internacionales, el secretario de Comercio de India, Rajesh Agrawal, sostuvo que ya existen conversaciones técnicas en curso con autoridades mexicanas para explorar este mecanismo. El objetivo central, señaló, es evitar afectaciones severas a las exportaciones indias, particularmente aquellas valuadas en alrededor de 2 mil millones de dólares que podrían verse impactadas por los nuevos aranceles aplicados bajo el esquema de Nación Más Favorecida.
Las cifras comerciales reflejan un intercambio significativo, aunque desequilibrado. En 2024, México registró un déficit cercano a los 8 mil millones de dólares en su comercio de bienes con India, al importar productos por casi 9 mil millones de dólares y exportar poco más de mil millones. Entre los principales bienes que India envía a México destacan automóviles, autopartes, teléfonos, medicamentos, computadoras, aluminio y motocicletas, mientras que México exporta principalmente electrónicos, autopartes y desechos de aluminio.
El sector automotriz ocupa un lugar estratégico en esta relación. México se consolidó en 2024 como el tercer mayor destino de las exportaciones de autos originarios de India, concentrando cerca del 19 por ciento del total global de estas ventas. Este peso específico explica el interés del gobierno indio por encontrar una solución negociada que permita mantener la competitividad de sus productos sin recurrir a mecanismos de controversia internacional.
Por su parte, el ajuste arancelario aprobado por el Senado mexicano contempla gravámenes para más de mil 400 productos procedentes de países sin acuerdos comerciales, entre ellos India. Ante este escenario, Agrawal reconoció que no se prevé acudir a la Organización Mundial del Comercio, al tratarse de medidas aplicadas bajo normas multilaterales, y reiteró el compromiso de su país para avanzar rápidamente en un entendimiento bilateral que permita mitigar los efectos del nuevo marco comercial.
Este acercamiento se da en un momento clave para la economía india, que busca fortalecer su sector manufacturero, generar empleo y posicionarse como un actor relevante en la reconfiguración de las cadenas globales de suministro. Para México, la eventual negociación abre la puerta a redefinir su relación comercial con una de las economías más grandes y pobladas del mundo, en medio de un entorno internacional marcado por ajustes arancelarios y nuevas estrategias de comercio exterior.

