La sinusitis se mantiene como una de las enfermedades respiratorias con mayor presencia en Yucatán, impulsada por las condiciones climáticas propias de la región, como la alta humedad, los cambios bruscos de temperatura y la llegada frecuente de frentes fríos. Especialistas advierten que este padecimiento puede afectar hasta al 20 por ciento de la población en algún momento de su vida, convirtiéndose en un problema de salud recurrente para miles de personas.
El especialista Ricardo Antonio Ruiz Ferráez explicó que la sinusitis se origina a partir de la inflamación de las mucosas que recubren los senos paranasales, lo que interfiere con el drenaje normal del moco. Esta condición suele estar relacionada con infecciones de origen bacteriano, viral o incluso micótico, y crea un ambiente propicio para que los microorganismos se desarrollen y prolonguen la enfermedad.
En condiciones normales, los senos paranasales se mantienen libres de bacterias; sin embargo, cuando se presenta inflamación, el moco queda atrapado y se convierte en un factor que favorece la persistencia de la infección. Esta acumulación es la responsable de muchos de los síntomas característicos de la sinusitis, que pueden variar en intensidad dependiendo de la fase en la que se encuentre el padecimiento.
Durante las etapas agudas, el dolor suele concentrarse en zonas específicas del rostro, como la frente, los pómulos o el área entre los ojos, y con frecuencia es confundido con un dolor de cabeza común. Este malestar tiende a intensificarse al inclinar la cabeza hacia adelante o al ejercer presión sobre el rostro, y generalmente no se alivia con el uso de aerosoles nasales de venta común.
Cuando los síntomas se prolongan por más de tres meses, la sinusitis es considerada crónica. En estos casos, los pacientes pueden experimentar dificultad para respirar, alteraciones en el sentido del olfato y del gusto, así como tos persistente durante la noche, lo que impacta de manera directa en su descanso y en su calidad de vida.
Ruiz Ferráez señaló que el tratamiento debe partir siempre de un diagnóstico médico preciso. No obstante, en los cuadros crónicos, recomendó complementar el manejo farmacológico con fisioterapia especializada. Entre las opciones destacan el uso de láser de baja potencia y el ultrasonido terapéutico, técnicas que han mostrado resultados favorables en diversos estudios al reducir la inflamación y mejorar la función respiratoria.
El especialista destacó que estos procedimientos son indoloros, tienen una duración relativamente corta y pueden generar mejorías desde las primeras sesiones, incluso en pacientes pediátricos. Finalmente, hizo un llamado a la población que presenta síntomas persistentes a buscar atención profesional y considerar estas alternativas terapéuticas disponibles en centros especializados de la entidad, como parte de un abordaje integral para el control de la sinusitis.

